¡NUEVO! BIBLIOTECA ORO ROJA nº 27, COLECCIÓN MOLINO (I) nos. 19 y 23, MAUCCI VIAJES Y AVENTURAS nº 6

LA NOVELA AZUL DE LA EDITORIAL JUVENTUD


Hacía tiempo que no abordábamos uno de los sujetos predilectos de este blog: las colecciones de novela popular. Y hemos querido que esta rentrée al universo coleccionista fuera a lo grande. Para ello qué cosa mejor puede hacerse sino presentar uno de los lábaros insignes de nuestro pulp patrio, como es "La Novela Azul" de la barcelonesa editorial Juventud, conocida por haber acompañado a varias generaciones en el  descubrimiento del placer de la lectura. Fundada en 1923 por don José Zendrera, la editorial Juventud puede considerarse a justo título como una de las casas editoriales que contribuyó a renovar el concepto de novela popular en España, con la introducción, primero, de la colección "Aventura" y la publicación, más tarde, de "La Novela Rosa". En otro lugar de este blog ya hemos tratado de los orígenes de Juventud y de la importancia que tuvo en el surgimiento del que sería auténtico fenómeno de masas en los años inmediatamente anteriores y posteriores a la guerra civil, la editorial Molino. También allí se abordaban alguna de las características principales de "La Novela Azul", sin embargo, como siempre suele ocurrir, quedaron pendientes de analizar aspectos importantes de esta colección en los que, en la presente ocasión, intentaremos centrarnos.


De formato similar al de su competidora, la "Biblioteca Oro" de la editorial Molino, "La Novela Azul" eligió precisamente dicho color como seña principal de identidad. Su presentación era más que correcta: tapas y papel de mayor gramaje del habitual en publicaciones populares y espléndidas ilustraciones interiores a dos tintas (hacia la mitad de la colección la impresión se volvería monocroma), todo al precio de una peseta.  La serie ordinaria de "La Novela Azul" incluía un sólo título de unas ochenta a noventa páginas, acompañando al texto de algunas de las novelas una breve sección de palabras cruzadas  que extraordinariamente se vió acompañada de un "concurso de novelas" consistente en acertar a cuál de las publicadas correspondían una serie de frases extractadas de las mismas. El premio: un ejemplar de la "Colección Fama", que entonces costaba la nada despreciable cantidad de cinco pesetas. A los acertantes de las palabras cruzadas se les premiaba también con un ejemplar de uno de los títulos publicados por la editorial. Cuando quedaban planillas sobrantes se solían cubrir con recensiones de novelas ya publicadas o extractos del catálogo de la editorial. La contratapa recogía los títulos ya publicados de la colección salvo en algunos casos en que lo que el lector encontraba era un anuncio de otros creaciones de Juventud, como "El muchacho moderno".


A la serie ordinaria (cuarenta y nueve números), cuya periodicidad hasta el estallido de la guerra fue quincenal, se le unió desde marzo de 1935 una segunda serie compuesta por números extraordinarios en los que se pretendía recoger novelas de mayor extensión, lo que hizo que subiera el precio: una cincuenta. En total, fueron publicados dieciocho de estos números extraordinarios que incluyeron, una vez comenzada la guerra civil -por tanto, con la editorial ya colectivizada- varios títulos previamente publicados en la serie corriente.

Ilustración de RIU para  el número 11, Otra vez el Santo, de Leslie Charteris

Ambas series estuvieron compuestas por títulos previamente aparecidos a caballo entre los años veinte y los treinta en otras colecciones de la editorial, junto con otros que vieron la luz por primera vez en "La Novela Azul". Así pues, el elenco estuvo encabezado por autores que constituían la columna vertebral de otras colecciones de la editorial Juventud, Zane Grey (quince títulos), James Oliver Curwood (trece títulos) y Peter B. Kyne (cinco títulos), ahora presentados en el nuevo formato, a los que acompañaron los siguientes: con cuatro títulos: Edgar Wallace; con tres títulos: Edgar Rice Borroughs, Leslie CharterisE.C. Delmar; con dos títulos: Jesús de Aragón; con un sólo título: Gustavo Aimard, Frank Arnau, Víctor Balaguer (un título dividido en cuatro tomos), Manuel García de Gomar, Louis Jacolliot, Rufus King, Capitán Marryat, William Macleod Raine, Pierre Ponson du Terrail, Walter Scott, Henrik Sienkiewicz, Emmanuel Soy, Robert Louis Stevenson, Julio Verne, el Cardenal WisemanP.C. Wren.

Ilustración de LONGORIA para el número 27, Las hazañas del indio Cororó, de Manuel García de Gomar

Asimismo, la colección contó con un elenco de ilustradores de gran nivel. La mayoría de las portadas estuvieron a cargo de Longoria Narro, aunque también firmaron algunas Bocquet -artista formado en la casa que pronto emigraría a Molino- y Barsò, mientras que en las ilustraciones interiores, a los ya citados Longoria, Narro y Barsò se unieron Vinyals -quizá el que mayor número de dibujos realizó- Baruch, Serra Masana, Rapsomanikis, Riu y Junceda. Téngase en cuenta que no todas las ilustraciones fueron realizadas de forma exclusiva para "La Novela Azul", ya que, al tratarse algunas novelas de reediciones de obras ya publicadas por la editorial, las ilustraciones fueron simplemente reimpresas.

Ilustración de VINYALS para el número E-7, Tarzán en el centro de la tierra, de Edgar Rice Borroughs

La mayor parte de las traducciones están a cargo de T. Scheppelmann, aunque también se encuentran algunas realizadas por Zoe GodoyEsteban Macragh. En ocasiones, pura y simplemente figura un socorrido y sospechoso "versión española de editorial Juventud".

Mucho hay que leer y disfrutar en esta histórica colección de novela popular, que en 2009 celebró sus bodas de diamante, fructífero caladero no sólo para los aficionados del western de Grey, el Gran Norte de Curwood o los relatos aventurero-sentimentales de Kyne, sino también para quienes se delectan con las peripecias de Simon Templar o de "los tres hombres justos", así como aquellos que saben apreciar el delicado sabor de las rarezas, como los libros de Jesús de Aragón o los tres "tarzanes" nunca publicados hasta entonces que aparecieron en "La Novela Azul".



© E. Altés, 2011

6 comentarios:

El Abuelito dijo...

Un artículo lleno de inetrés, como es norma en su casa... De esta colección lo que recuerdo más son algunos títulos de Curwood y Edgar Wallace, aunque hace poco leí el nº 26, "El Hombre Maldito", de un tal Emmanuelle Soy (de quien agradecería cualquier dato), enloquecida parábola en la que el Anticristo, nada menos, desata una guerra apocalíptica -nunca mejor dicho- contra los ejércitos cristianos... Ambiente febril, de destrucción sin límite, insertos píos a mazo, escenas de destrucciones colosales y un estilo hoy definitivamente cursi para una historia ilustrada por Riu que en el fondo es propaganda católica anticomunista... pero de lo más bizarra. Y hasta disfrutable, como rareza al menos...

Altés dijo...

Ya que lo menciona, haga usted el favor de mandarme o colgar en algún lugar accesible la portada del libro de Soy, que es uno de los que me falta, como verá en la galería correspondiente. A mi el que más me gusta, por su rareza y por la calidad de las ilustraciones, es "Las hazañas del indio Cororó", de Manuel García de Gomar, caballero de quien tampoco tengo noticia alguna, por lo que cualquier referencia es bienvenida.

Altés dijo...

Ya está colocada la portada del número 26.

¡Infinitas gracias a El Abuelito!

Altés dijo...

... y creo que identificado el autor de la novela. Se trata de Juliette Pénard, escritora francesa que utilizaba el pseudónimo de EMMANUEL SOY, sin la "e" final con la que Juventud trató probablemente de feminizar el pseudónimo (¿actuaría el inconsciente del traductor?).

Lo más exhaustivo que he encontrado por ahí es este artículo, en francés, que incluye una bibliografía comprensiva de la autora.

Como podrá advertir quien lo visite, ningún título presenta una traducción directa al español con el título "El hombre maldito". Acaso, por lo asociación, pudiera tratarse de "L'homme retranché du monde" (1934), publicada un año antes de que nuestro número 27 de "La Novela Azul" hiciera su aparición.

Abuelito, a usted que ha leído la novela... ¿le cuadra este título?

El Abuelito dijo...

Sí, sin ninguna duda, pues el Anticristo que protagoniza la historia es de tintes luciferinos en el mejor sentido de la palabra: libertador de las vidas terrenas de los hombres que desdeña sdalvaciones ultraterrenas... lo que escritores como doña Selma Lagerloff más temían, según su propio testimonio: aquella voz que decía no hay más cosa que este mundo, y a él vinimos a gozar y no a sufrir ni a sacrificarse... un mensaje aún hoy subversivo, y sin embargo, el único real para algunos de nosotros, rebeldes -como Lucifer- ante el triste cuento del deber y la rentabilidad que desde que nacemos nos han contado...

El Abuelito dijo...

... y mil gracias por su averiguación, digna del mejor Holmes... la escritora es una señora, pues...